Intervención de Marta Gómez-Llorente en la presentación del libro: Respeto en acción. “Respeto en Acción” organizada por ASE en Madrid el 5 de Abril de 2016 en el Auditorio de la Fundación MAPFRE.

 

 

¨Hoy nos reunimos en torno a la subsidiariedad, concepto admirable por su
trascendencia y su grandeza. Este principio, cuyo nombre procede del término
latino “subsidium”, es decir asistencia o auxilio, se refiere a la ayuda puntual
que una instancia o comunidad superior debe prestar a otra inferior cuando
ésta lo necesite y no pueda valerse por sí misma. En este marco, y desde la
relación más básica de individuo-familia, hasta la más alta que involucra al
Estado, esta ayuda deberá ser brindada siempre de una forma temporal y
promotora, es decir, acompañando al individuo a desarrollarse para superar
esas carencias hacia el futuro.

Así, la subsidiariedad se centra en la persona y en el respeto a su dignidad.
Este principio abraza el derecho y el deber de toda persona de impulsar su
propio crecimiento personal, reconociendo que necesita de los demás para
formarse, y que la sociedad resulta esencial para que este desarrollo sea
pleno.

En el ámbito empresarial la subsidiariedad contempla que los individuos o
equipos deben gozar de la autonomía necesaria para poder realizar por sí
mismos las funciones de las que son capaces, siendo formados en aquellas
otras en que lo necesiten.

Probablemente esta dimensión de la subsidiaridad como apoyo al desarrollo
humano no sorprenda a muchos, pero es posible que su efecto catalizador del
éxito empresarial si haya pasado desapercibido a algunos.

Y bien, quizás os preguntéis… ¿que tiene que ver la dignidad de la persona
con la empresa y sobre todo, con el éxito empresarial? (…) ¨

Texto íntegro de la intervención de Marta Gómez-Llorente en la presentación de Respeto en acción

 

 

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